El equinoccio de otoño es el principio y el fin de un ciclo solar; es el dÃa en que el sol pasa tangencialmente por el polo norte galáctico, muere y vuelve a nacer, lo cual es base para el calendario de judÃo y probablemente de otros. Pero éste año es diferente.
• Sobre la tierra han descendido desde el empÃreo y a partir del 23 de enero de 1999 lluvias y más lluvias de rayos gamma o espÃritu santo: lluvias de gracia cuya presencia no es notoria desde el 24 de julio del 2007.
• Sobre la tierra se avecinó el planeta Marte en un ciclo de 60000 años el 27 de Agosto del 2003
• Sobre la tierra y a menos de 4LD se avistó la presencia de creciente numero de asteroides desde 1997 cuya lluvia fue suspendida en mayo del 2007
• Sobre la tierra y a 20LD se vio pasar durante una semana y a partir del 11 de mayo del 2006 el cometa 73P desintegrado en no menos de 66 fragmentos
Todas estas cargas pueden en su conjunto detener el movimiento del sol o desviarlo de su curso habitual al pasar por frente al polo norte galáctico según deduzco por el conocimiento empÃrico que tengo de los imanes; de esta manera y no abruptamente colapsarÃa todo el sistema energético que actúa sobre la tierra afectando por supuesto a toda carne, vegetal y mineral.
Por la inercia de la carga anterior presente en la luna, éste colapso no se harÃa manifiesto sino pasado el siguiente novilunio que serÃa el 11 de octubre en que se sumarÃan las cargas de las luminarias las cuales serÃan afectadas por las contrarias presentes en el polo norte galáctico y que vienen del empÃreo junto a las ya acumuladas en la tierra y sus moradores por las lluvias ya conocidas.
Estos son mis razonamientos a raÃz de la observación de los eventos mencionados que de tener cumplimiento confirmarÃan la veracidad de ciertos anuncios hechos por Jesús, Joel, Pedro, Juan, Pablo, los Mayas, Nostradamus, el himno Nacional de Venezuela y, en ésta generación, por BenjamÃn Solari Parravicini.
Mis razonamientos de no tener cumplimiento, no invalidan el carácter profético de aquellos que hablaron de estas cosas ya evidentes, aunque desconocidas voluntariamente y cuya ocurrencia ya dan testimonio de que aquellos anuncios tenÃan fundamento. De hecho Jesús, en los dÃas de su carne, hace mención de que sobre el dÃa y la hora ni él sabÃa que parte de la noche iban a ocurrir éstas cosas, por lo que concluyo que será una noche entre el 13 de septiembre, dÃa del año nuevo judÃo (5768 = 1440 * 4 + 8 estos últimos ocho años a partir de 1999), para no ignorar la sabidurÃa de ellos, y el novilunio posterior al equinoccio de otoño que ocurrirá el 11 de octubre.
No se exceptúa que antes de estos eventos, de darse, los hombres intenten pescar en rÃo revuelto y hacer movilizaciones estratégicas lo que pasados esos eventos iniciales serÃan imposibles pues las gentes no le harán caso a sus dirigentes muy al contrario los harán responsables por haberles ocultado estas verdades, si es que ocurriesen.