Nuevas tecnologías para detener el cambio climático
La creciente conciencia sobre los riesgos que implica la actividad humana en el medio ambiente se traduce en una mayor demanda en nuevas tecnologías que permitan ahorrar energía. Alemania es líder en productos innovadores que cumplen este objetivo.
Según la Confederación de la Industria Energética y Medioambiental (BDH), el año pasado aumentó en un 200% las ventas de bombas térmicas, un 70% las ventas de calentadores a base de deshechos de madera, y un 60% las ventas de sistemas solares generadores de energía. Estos porcentajes reflejan el aumento registrado en el 2006 con respecto al año anterior.
La industria alemana es líder mundial en la producción de sistemas generadores de energías renovables. Tan sólo en el estado federado de Renania del Norte Westfalia, esta industria ocupa a 3.000 empresas que a su vez generan 16.500 puestos de trabajo. En el 2005 se registró un volumen de negocio de 4,200 millones de euros, un aumento del 20% con respecto al ejercicio anterior.
“El sector tiene muy buenas perspectivas sobre todo ante un mercado mundial en expansión”, dijo la ministra de Economía de Renania del Norte Westfalia, Christa Thoben, durante la apertura de la VII Feria y Congreso Internacional de Energía “E-world energy & water” en Essen. Más de 400 expositores provenientes de 18 países acudieron a la ciudad en el valle del Ruhr en donde tendrá lugar la feria hasta el 8 de febrero.
Terminar con la energía nuclear
A alarmantes conclusiones llega un estudio publicado puntualmente con el encuentro en Essen, que sostiene que hasta el 2050 habrá de abandonarse prácticamente todas las fuentes de energía tradicionales. En buena parte tendrá que reducirse el uso de carbón, de aceite mineral y de gas, la energía nuclear tendrá que ser abandonada por completo. El camino a seguir será trazado durante los próximos diez años sostiene el estudio “Globale Energie (R) Evolution”, realizado por la organización pro-medioambiente Greenpeace y EREC, techo europeo de las empresas dedicadas a la producción de energías renovables.
El estudio, presentado como un plan maestro para detener el cambio climático global, sostiene que de seguirse al pie de la letra será posible reducir hasta el 2050 la mitad de las emisiones de dióxido de carbono y limitar el cambio climático global a tan sólo 2 grados Celsius.
Fuente: IBLNews









23 dEurope/Berlin Julio dEurope/Berlin 2008 a las 12:45 am
“PELLET”: A PARTIR DE BIOMASA
El nuevo biocombustible de segunda generación podría aportar posibles soluciones al problema energéticos en la Argentina.
Una solución a la demanda energética de nuestro país, surge junto a un nuevo proyecto realizado por el grupo Forar, en la ciudad de Córdoba.
Los biocombustibles de segunda generación son los obtenidos a partir de residuos agrícolas o forestales tales como desechos de madera, ramas y troncos descartados de la poda, no son agro cultivos y no generan competencia por los suelos ni por los alimentos.
El pellet, uno de ellos, se obtiene de la biomasa, a través de un proceso, que consta de nuevas tecnologías, y no produce contaminación ni residuos tóxicos, y su costo es accesible al consumidor. Se ha observado, en los países donde se utiliza ésta fuente de energía, que la cantidad promedio de pellet usado para calefaccionar una vivienda de tamaño intermedio, es de una tonelada y media por año.
En las afueras de la ciudad de Córdoba, una empresa dedicada a la construcción de cabañas de quebracho, el Grupo Forar, ha instalado a principios de este, año, una planta piloto, en la que se está produciendo éste biocombustible de segunda generación. Ella consta de varias máquinas automatizadas que interactúan en circuito y que producen una tonelada de pellet durante dos horas de funcionamiento.
Actualmente se sabe que el biodiesel ha producido a partir de los agro cultivos una competencia por el suelo, ya que miles de hectáreas Argentinas han sido desmontadas para la siembra de cereales de las cuales una gran parte ha sido utilizada para la elaboración de este biodiesel, es por eso que la elaboración de pellet se vislumbra como una solución alternativa ante al déficit energético.